Si buscas una ruta de senderismo que combine paisajes fluviales, bosques de pinos y vistas panorámicas inolvidables, la Muela de Montalbán en Teruel es una opción perfecta. Esta ruta circular, con inicio y fin en el casco urbano de Montalbán, ofrece una experiencia enriquecedora tanto para senderistas experimentados como para aquellos que disfrutan de la naturaleza con un toque de aventura.
Descripción del Recorrido
🥾 Inicio – Vereda del Río Martín
La ruta comienza suavemente en el casco urbano de Montalbán, siguiendo la Vereda del Río Martín hacia Peñasroyas. Este tramo inicial es ideal para calentar mientras se disfruta del paisaje ribereño y la tranquilidad del entorno.
🌊 Tramo 1 – Río Ancho
Siguiendo el curso del Río Ancho, el sendero se vuelve más desafiante debido a los efectos de las últimas riadas, con zonas de barro y rocas sueltas. Es recomendable avanzar con precaución y buen calzado.
🌲 Tramo 2 – Subida hacia la Muela
El camino comienza a ascender a través de un hermoso pinar. Aunque la sombra y la vegetación hacen más agradable la subida, el desnivel puede suponer un reto para los menos acostumbrados a este tipo de recorridos.
🏞 Tramo 3 – Cima de la Muela de Montal
Llegar a la cima es una recompensa en sí misma. Desde lo alto de la Muela de Montal, las vistas panorámicas son espectaculares, perfectas para descansar, hacer fotografías y disfrutar del silencio de la naturaleza.
💧 Tramo 4 – Descenso hacia Valdeminguez
Tras la cima, el descenso nos lleva a la Fuente de Valdeminguez, un oasis natural donde se puede descansar y refrescarse con agua fresca (sin beber) antes de retomar la marcha.
🚶 Tramo 5 – Regreso a Montalbán
La ruta finaliza bordeando de nuevo el río Martín, cerrando un circuito variado y equilibrado en cuanto a esfuerzo y disfrute paisajístico.
Consejos para los Senderistas
✅ Duración: Aproximadamente 4-5 horas.
✅ Dificultad: Moderada (con algunos tramos exigentes en el Río Ancho y la subida a la Muela).
✅ Equipamiento: Calzado adecuado, suficiente agua y protección solar.
✅ Mejor época: Primavera y otoño, evitando los días de calor extremo o tras lluvias intensas.
Si disfrutas de rutas con variedad de paisajes y un toque de aventura, la Muela de Montalbán es una opción excelente para explorar la belleza natural de Teruel. ¿Te animas a descubrirla.
Hubo un tiempo en que Estados Unidos, lejos de ser el protagonista de guerras perdidas, trazó planes que cambiaron el destino del mundo. El 2 de abril de 1948, el Congreso de los Estados Unidos aprobaba un plan que no solo marcaría la recuperación de Europa tras la Segunda Guerra Mundial, sino que transformaría la geopolítica global. Ese plan fue el Plan Marshall, propuesto por el general George Marshall, y materializado en su aprobación por el presidente Harry Truman. Un plan que, a su manera, era una inversión a futuro, pero también una jugada estratégica de largo alcance.
El Plan Marshall no fue solo un esfuerzo altruista para ayudar a la reconstrucción de los países europeos devastados por la guerra. Tenía un doble propósito, uno económico y otro político: primero, reactivar la producción europea y, segundo, frenar la expansión del comunismo en el viejo continente. ¿Cómo? A través de créditos y recursos destinados a la reconstrucción de la industria y la infraestructura de los países más afectados, con una condición que no todos los europeos fueron tan conscientes en su momento: todo lo que se comprara debía ser fabricado en Estados Unidos. Dinero que iba y venía, una especie de inversión, pero también un negocio.
Este apoyo se tradujo en una reconstrucción económica a un ritmo vertiginoso. Si algo destacó del Plan Marshall fue la rapidez con la que Europa se levantó. No se trataba solo de devolverle la estabilidad económica, sino de crear una red de países aliados que respondieran ante el avance de la Unión Soviética y su influencia comunista. Sin embargo, como suele ocurrir en la política internacional, no todos los países europeos fueron tratados por igual.
Gran Bretaña, por su peso estratégico y su debilitada economía tras la guerra, fue el país que se benefició más. Francia, Alemania Occidental e Italia le siguieron de cerca. España, mientras tanto, quedó fuera de este reparto de recursos. Con una dictadura de Franco que mantenía al país al margen de la comunidad internacional, no hubo ni un mísero dólar para el régimen español en aquellos primeros años. A pesar de estar inmersa en el aislamiento, España acabó encontrando una puerta de entrada a la ayuda estadounidense, no tanto por un cambio de régimen, sino por una cuestión geopolítica: la ubicación estratégica del país.
Con la Guerra Fría como telón de fondo y la necesidad de Estados Unidos de instalar bases militares en Europa para frenar el avance soviético, España se ofreció como punto de apoyo. A cambio, Franco recibió algunos millones de dólares, productos como mantequilla, queso y leche en polvo, y las bases militares que tanto necesitaba el país para mantenerse en la órbita occidental. El Plan Marshall, aunque no tan generoso con España, dejó su huella en el país, cuyas relaciones con Estados Unidos comenzarían a transformarse en una alianza fundamental en los años posteriores.
Pero el Plan Marshall no solo se enfrentó a la indiferencia de España. La Unión Soviética también reaccionó de forma negativa. El líder soviético, Stalin, con su estilo inconfundible, rechazó cualquier ayuda del capitalismo estadounidense. Su respuesta no se hizo esperar: el Plan Molotov, su propia versión de ayuda económica a los países de su esfera de influencia, nacía con la intención de contrarrestar la ofensiva estadounidense. Era una especie de desafío directo a los intereses norteamericanos, aunque su enfoque era claramente más inflamable y agresivo. Mientras uno apostaba por la cooperación económica, el otro no dudaba en endurecer las relaciones.
El Plan Marshall, más allá de ser un acto de generosidad o interés, fue un testimonio de la lucha entre bloques de poder, un campo de batalla donde la economía y la ideología se mezclaban para redefinir el futuro del continente europeo y del mundo entero. Al final, Estados Unidos no solo consiguió reconstruir Europa, sino también asegurar su influencia durante las décadas que siguieron, mientras Europa, por su parte, se alistaba para enfrentar una nueva etapa marcada por la Guerra Fría y las tensiones de un mundo dividido.
Un plan con mucho de "ida y vuelta", como si se tratara de una partida de ajedrez internacional, pero con un resultado claro: Europa, aunque no sin diferencias, logró levantarse, y el mundo nunca sería el mismo. Y hoy, mientras miramos atrás, recordamos a George Marshall, a Harry Truman, y a los millones de dólares que fueron mucho más que una simple ayuda económica. Fue, en muchos sentidos, el principio de un nuevo orden mundial.
Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo: De la Supervivencia a la Prosperidad
El 2 de abril se celebra el Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, una fecha proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 2008 con el objetivo de mejorar la calidad de vida de las personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA) y promover su inclusión en todos los ámbitos de la sociedad.
Lema 2024: "De la Supervivencia a la Prosperidad"
En 2024, el lema seleccionado es: "De la supervivencia a la prosperidad: Personas autistas intercambian ideas sobre su región". Este evento global, que se realizará de manera virtual el 2 de abril de 10:00 a 13:00 horas (hora de Nueva York) y será retransmitido por los canales de la ONU en YouTube y Twitter y en UN WebTV, busca ofrecer una perspectiva desde la propia comunidad autista. Expertos de diversas regiones del mundo compartirán sus experiencias y debatirán sobre la implementación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible para mejorar la vida de las personas con TEA.
Qué es el Autismo
El Trastorno del Espectro Autista es una condición neurobiológica que afecta el funcionamiento del cerebro y del sistema nervioso. Se caracteriza por dificultades en la interacción social, la comunicación verbal y no verbal, así como por patrones de comportamiento restringidos y repetitivos. Es un trastorno del desarrollo que se manifiesta en las primeras etapas de la infancia y acompaña a la persona durante toda su vida.
Tecnologías de Apoyo: Rompiendo Barreras
Las tecnologías de apoyo son fundamentales para la integración y participación de las personas con TEA en la sociedad. Estos recursos contribuyen a derribar barreras, superar estigmas y fomentar la igualdad y la aceptación.
Datos Curiosos sobre el Autismo
Es un trastorno del desarrollo, no una enfermedad mental.
Los niños tienen cinco veces más probabilidades de ser diagnosticados con TEA que las niñas.
Cada caso de autismo es único; de ahí el término "espectro".
No existe un test específico para diagnosticarlo; suele detectarse a través del comportamiento.
Uno de cada 160 niños en el mundo tiene TEA (OMS, 2019).
El 50% de las personas con TEA tiene alguna discapacidad intelectual.
Suele aparecer antes de los tres años y es una condición permanente.
Ejemplos Inspiradores
Grandes figuras de la historia han demostrado que el autismo no es un obstáculo para el éxito. Entre ellos destacan:
Albert Einstein: Tuvo dificultades en su desarrollo del lenguaje y habilidades sociales.
Isaac Newton: Su aislamiento social y enfoque profundo en sus estudios son características del espectro autista.
Wolfgang Amadeus Mozart: Compositor excepcional que encontró en la música su medio de expresión.
Bill Gates: Fundador de Microsoft, mostró rasgos de TEA en su infancia.
Películas y Series para Reflexionar
El cine y la televisión han abordado el autismo desde diversas perspectivas, promoviendo la comprensión y la empatía. Algunos títulos recomendados incluyen:
The Good Doctor: Un joven cirujano con autismo que destaca en su profesión.
Temple Grandin: Basada en la vida de una zoóloga con autismo que revolucionó el manejo de animales.
Atypical: Serie sobre un adolescente con TEA en su búsqueda de independencia.
¡Ilumínate de Azul!
El movimiento Light It Up Blue tiñe de azul edificios y monumentos de todo el mundo para simbolizar el apoyo a las personas con autismo. Además, participar en las redes sociales con el hashtag #DíaMundialAutismo contribuye a visibilizar esta causa.
Este 2 de abril, súmate a la concienciación y ayuda a construir un mundo más inclusivo y equitativo para todos.
A ver… Yo no sé vosotros, pero a mí la Semana Santa me tiene despistado, eh. Porque tú piensas en Semana Santa y, ¿qué te viene a la cabeza? Procesiones, saetas, penitentes con la capucha esa que da respeto… pero luego, ¡zasca! Dulces por todos lados. Que si torrijas, que si pestiños, que si buñuelos… ¡Pero vamos a ver! ¿No era esto un tiempo de recogimiento, de austeridad, de reflexión? ¿Y qué reflexión es esa si estás con la boca llena de azúcar, eh?
Pero claro, luego te pones a investigar… y tiene su lógica. Resulta que antes la gente en Cuaresma no podía comer carne… Y claro, ¿qué hacían? Pues metían azúcar y harina a lo loco, pa compensar. Como diciendo: Vale, no podemos meternos un buen chuletón, pero nos vamos a empachar de torrijas hasta que nos dé un subidón de glucosa que nos dure hasta Pentecostés.
Y ojo, que cada región tiene su especialidad, eh. En Andalucía, los pestiños. En Castilla, las torrijas. En Galicia, la bica. En Cataluña, los buñuelos de viento. ¡Que parece que en vez de Semana Santa estamos en la final del MasterChef Tradicional!
Lo que me preocupa es el ritmo. Porque esto empieza el Domingo de Ramos con la palmera de chocolate pa abrir boca, luego toda la semana con torrijas, y cuando llegas al Domingo de Resurrección ya tienes que resucitar tú… ¡del empacho que llevas encima!
Y lo peor es que cada año dices: "Bueno, este año con moderación", pero qué va. Te ponen una bandeja delante y ya estás con la servilleta metida en el cuello y la mirada perdida en el infinito.
En fin, que la Semana Santa es un lío. Procesiones por un lado, dulces por otro… penitencia y azúcar en la misma ecuación. Pero bueno, mientras no nos exijan hacer la procesión con un empacho de torrijas encima… ¡Que viva la tradición!